Cuenca cuenta con varias fiestas populares, algunas de las cuales reconocidas por la UNESCO y de Interés Turístico Nacional.

  • San Mateo (18-21 de Septiembre): Las fiestas de San Mateo es la celebración más popular de Cuenca. Podéis disfrutar de desfiles, verbenas nocturnas, conciertos, fuegos artificiales y muchas actividades culturales. El principal aliciente es la suelta de vaquillas enmaromadas en un circuito cerrado dentro del Casco Antiguo. Todo, amenizado por un gran ambiente festivo en el que “las peñas” (grupos formados por amigos) ocupan todos los rincones de la parte alta de Cuenca.

  • Semana Santa: Declarada de Interés Turístico Nacional: Coincide con la Pascua de otros países. Durante una semana en primavera, toda la ciudad se vuelca con una tradición arraigada en este lugar, basada en la representación con figuras que recrean la Pasión de Cristo según la tradición católica. Hermandades, pasos, nazarenos, torrijas, Resolí, la famosa procesión Camino del Calvario que congrega miles de personas tanto de Cuenca como de fuera, y un sinfín más de motivos hacen de ésta una semana especial para conquenses y visitantes.

  • Feria y Fiestas de San Julián: Durante los últimos 10 días del mes de Agosto aproximadamente, la ciudad celebra sus fiestas locales con actividades culturales, conciertos, ambiente típico, y fiesta en honor a nuestro patrón.

  • San Julián (28 de Enero): También para nuestro patrón, durante este día es tradición subir al Santuario de San Julián, y pasar la jornada rodeado de amigos y familia combatiendo el frío con un gran picnic.

  • Jueves Lardero  (jueves en el que comience el carnaval según el calendario litúrgico del año): Fiesta también dedicada a pasar un día rodeado de naturaleza, con amigos y comiendo la tradicional tortilla española y chorizo con pan.

  • Carnaval: Coincide con el Mardigrass que celebran otros países. Durante estos días la gente se disfraza, se hacen desfiles y encontramos sobretodo fiesta.

  • Día de los Santos Inocentes (1 de Noviembre): Mezclando la antigua tradición española y la recientemente introducida Halloween encontramos un día para pasar miedo, comer los típicos Huesos de Santo y Puches, disfrazarnos de lo más terrorífico que se nos ocurra  y como no, volver a salir de fiesta.